Conversación Aprendeblog con Tomás Arriero: Cómo seguir aprendiendo cuando ya tienes años de experiencia

Sobre aprendizaje continuo, curiosidad, reinvención profesional y la necesidad de desaprender para seguir creciendo.

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Aprendeblog - Tomas Arrriero

9/23/202612 min read

Cuando ya tenemos experiencia: ¿Cómo podemos seguir aprendiendo sin quedar atrapados en lo que ya sabemos?

Conversación Aprendeblog con Tomás Arriero. Sobre el aprendizaje continuo, la experiencia, la curiosidad, la reinvención profesional y la necesidad de desaprender para seguir creciendo.

En Aprendeblog creemos que aprender no es algo que termina cuando acumulamos conocimientos o experiencia. También implica mantener la curiosidad, cuestionar aquello que damos por sabido y estar dispuestos a incorporar nuevas perspectivas, incluso cuando llevamos muchos años recorriendo un mismo camino.

En esta conversación, Tomás Arriero reflexiona sobre la relación entre experiencia y aprendizaje. Hablamos de cómo seguir aprendiendo cuando ya tenemos una trayectoria profesional, de la importancia de mantener una actitud abierta ante los cambios y de cómo la experiencia puede convertirse en una ventaja cuando mejora nuestro criterio, pero también en una barrera cuando reduce nuestra curiosidad.

También hablamos de reinvención profesional, de inteligencia artificial y nuevas tecnologías, de la importancia de aprender de forma diferente en las distintas etapas de la vida y, especialmente, de algo que a menudo resulta más difícil que aprender: desaprender.

El planteamiento de Tomás parte de una idea especialmente interesante: la experiencia no debería encerrarnos en aquello que ya conocemos, sino proporcionarnos una base desde la que continuar explorando, aprendiendo y evolucionando.

Sobre Tomás Arriero

Tomás Arriero es profesional y divulgador, con una trayectoria vinculada al desarrollo profesional, el aprendizaje y la evolución de las personas y las organizaciones.

A lo largo de su experiencia ha reflexionado sobre cuestiones relacionadas con el aprendizaje continuo, la curiosidad, la adaptación al cambio y la necesidad de seguir evolucionando en un entorno profesional cada vez más cambiante.

La entrevista

En esta conversación, Marco Aurelio Delgado, fundador de Aprendeblog, entrevista a Tomás Arriero sobre cómo seguir aprendiendo cuando ya contamos con años de experiencia, qué papel desempeñan la curiosidad y la humildad en ese proceso y por qué la capacidad de desaprender puede ser tan importante como la de adquirir nuevos conocimientos.

Nota editorial: Esta entrevista reproduce las preguntas planteadas por Marco Aurelio Delgado, fundador de Aprendeblog, y las respuestas proporcionadas por Tomás Arriero, manteniendo íntegramente el contenido de sus respuestas.

Aprendeblog — Marco Aurelio Delgado: 1 Cuando llevamos muchos años trabajando y acumulamos experiencia, ¿qué cambia realmente en nuestra manera de aprender?

Tomás Arriero. Creo que cambia casi todo, porque ya no aprendemos desde una hoja en blanco. Cuando somos jóvenes solemos incorporar conocimientos con facilidad porque todavía tenemos pocas certezas que defender. Con los años cada nueva idea puede chocar con lo que ya sabemos a través de experiencias anteriores.

Resulta fabuloso, cuando llevas mucho tiempo en una profesión o experimentando en tu vida cotidiana, conectar una idea nueva con todo lo que ya sabes y ser capaz de distinguir más rápidamente lo importante de lo que no lo es tanto, comprender matices que habrías pasado por alto años atrás. La experiencia te permite aprender con contexto. El problema aparece cuando ese contexto se convierte en un prejuicio. En publicidad lo he visto muchas veces. Algo funcionó durante años, conoces perfectamente un medio, un mercado o una determinada forma de vender y, casi sin darte cuenta, empiezas a utilizar tus viejas certezas para explicar el presente. Sin embargo, el consumidor cambia, las empresas cambian, la tecnología cambia y los propios medios también cambian. Haber acertado muchas veces no garantiza que vayas a acertar siempre. Por eso pienso que, cuando acumulamos experiencia, aprender exige una decisión más consciente. Ya no solo se trata de incorporar conocimientos, sino también de estar dispuesto a cuestionar tus conocimientos anteriores. A determinadas edades, aprender significa muchas veces desaprender una parte de lo que te hizo bueno para seguir conectado.

Aprendeblog — Marco Aurelio Delgado: 2. La experiencia suele considerarse una ventaja. ¿Puede llegar también a convertirse en una barrera para seguir aprendiendo?

Tomás Arriero. Por supuesto, y precisamente porque es una ventaja muy poderosa. La experiencia nos proporciona criterio, seguridad y capacidad para anticiparnos a determinadas situaciones. Sería absurdo despreciarla. El problema no está en tener experiencia, sino en convertirla en autoridad absoluta. Hay una frase que escuchamos con frecuencia en las empresas: “Esto siempre se ha hecho así”. A veces detrás de esa frase hay razones muy sensatas, pero otras veces simplemente hay comodidad. La experiencia puede convertirse en una especie de sistema de defensa que nos impide aceptar cualquier cosa nueva antes incluso de haberla entendido. Además, cuanto más reconocimiento profesional has acumulado, más difícil puede resultar volver a ocupar el lugar del principiante. Si eres la persona a la que los demás preguntan, cuesta reconocer que tú también puedes necesitar preguntar.

A mí me interesa mucho esa contradicción porque creo que determina carreras profesionales enteras. Puedes tener treinta años de experiencia o puedes haber repetido treinta veces el mismo año, sin evolucionar. No es exactamente lo mismo. La experiencia es una ventaja cuando mejora tu criterio y tu desempeño, pero se convierte en una barrera cuando reduce tu curiosidad.

Aprendeblog — Marco Aurelio Delgado: 3. Hablas de “humildad expansiva”. ¿Qué significa exactamente este concepto y qué relación tiene con nuestra capacidad para seguir aprendiendo?

Tomás Arriero. La humildad expansiva parte de la idea de reconocer que no lo sabemos todo y que, por mucha experiencia, conocimiento o éxito que hayamos acumulado, todavía nos queda muchísimo por aprender, comprender, corregir y mejorar. Pero hay un matiz importante. No entiendo la humildad como que nos resta valor o que nos obliga a fingir que nuestros logros no tienen importancia. Eso sería una interpretación bastante pobre de la humildad. La humildad expansiva hace justamente lo contrario. Te permite reconocer aquello que has conseguido, confiar en lo que sabes y, al mismo tiempo, mantener la mente abierta para seguir aprendiendo. Cabe la posibilidad de que otra persona sepa algo que tú desconoces y pueda hacerte cambiar de criterio o de que una experiencia nueva cuestione una convicción antigua.

Por eso la llamo expansiva. Porque esa humildad no te reduce, sino que aumenta tus posibilidades. Siempre lo resumo de una manera: la mayoría de las personas creen que la humildad te hace más pequeño. Yo creo que la humildad expansiva te permite llegar más lejos porque nunca deja de ayudarte a crecer. Y su relación con el aprendizaje es absoluta. Para aprender necesitas aceptar la pequeña incomodidad de que hay algo que todavía no sabes. Si tu ego no tolera esa idea, el aprendizaje se detiene.

Aprendeblog — Marco Aurelio Delgado: 4. ¿De qué manera puede el ego convertirse en un obstáculo para aprender? ¿Hay alguna forma de reconocer que nos está ocurriendo?

Tomás Arriero. El ego tiene muchas formas de aparecer y no todas son evidentes. A veces imaginamos a una persona arrogante, incapaz de escuchar a nadie, pero el ego profesional suele ser bastante más sofisticado. Aparece cuando escuchamos una opinión pensando únicamente en cómo rebatirla. Cuando descartamos rápidamente una idea porque procede de alguien más joven o con menos experiencia. Cuando justificamos cualquier resultado negativo culpando al mercado, al equipo, al cliente o a las circunstancias sin preguntarnos qué podríamos haber hecho nosotros de otra manera. También aparece cuando dejamos de hacernos determinadas preguntas porque podrían poner en duda nuestra autoridad.

Con los años aprendes que uno de los mejores indicadores para detectar nuestro ego consiste en observar qué hacemos cuando alguien nos lleva la contraria en algo que consideramos parte de nuestra identidad profesional. Si nuestra primera reacción es defendernos en lugar de intentar entender, probablemente merece la pena detenerse un momento. No significa que los demás tengan siempre razón. La humildad tampoco consiste en aceptar cualquier opinión, sino en tener suficiente seguridad para escucharla sin sentir que nuestra valía profesional está en juego.

Aprendeblog — Marco Aurelio Delgado: 5. Cuando llevamos años enfrentándonos a situaciones similares, es fácil pensar que ya sabemos cómo funcionan las cosas. ¿Cómo podemos mantener viva la curiosidad?

Tomás Arriero. Intentando no confundir reconocer una situación con comprenderla completamente. Quienes llevamos muchos años trabajando desarrollamos patrones. Vemos un cliente, una negociación, un problema comercial o una determinada reacción de un equipo y rápidamente creemos saber qué está pasando. Esa capacidad es muy útil porque nos permite tomar decisiones con velocidad, pero también puede hacernos dejar de mirar algunos detalles que pueden ser importantes.

En publicidad y marketing esto es especialmente evidente. He vivido una transformación enorme desde que empecé (los medios, los formatos, las herramientas, las formas de consumir contenido, la relación con los clientes…) y, ahora, estamos viviendo otra transformación extraordinaria con la inteligencia artificial. Si hubiera decidido que todo lo importante sobre publicidad ya lo aprendí hace veinte años, probablemente llevaría muchos años interpretando mal el mercado. Mantener la curiosidad exige seguir haciéndonos preguntas incluso sobre aquello que conocemos bien: ¿por qué esto sigue funcionando?, ¿qué ha cambiado?, ¿qué estoy dando por supuesto?, ¿cómo lo haría alguien que empieza hoy?, ¿qué puedo aprender de una persona que viene de otro sector?

Además, creo que la curiosidad necesita contacto con personas diferentes. Si durante veinte años hablas únicamente con gente que tiene tu edad, tu trayectoria, tu posición y tu forma de pensar, terminarás escuchando muchas versiones de las mismas respuestas. Uno de los privilegios de acumular experiencia debería ser precisamente poder relacionar mundos diferentes, no encerrarnos en el nuestro.

Aprendeblog — Marco Aurelio Delgado: 6. El mundo profesional cambia cada vez más rápido y constantemente aparecen nuevas tecnologías, herramientas y formas de trabajar. ¿Cómo debería afrontar estos cambios una persona con 20 o 30 años de experiencia que de repente tiene que volver a aprender desde cero?

Tomás Arriero. Lo primero que le diría es que no creo que tuviera que aprender desde cero. Puede estar empezando desde cero con una herramienta, pero no con su profesión. Una persona con veinte o treinta años de experiencia posee herramientas que ninguna tecnología puede instalarle en una tarde, como contexto, criterio, conocimiento humano, capacidad para reconocer problemas y experiencia sobre las consecuencias de algunas decisiones. Ahora bien, tampoco utilizaría esa experiencia como excusa para cerrarme a lo nuevo. Cuando aparece una nueva tecnología, algunos profesionales buscan enseguida razones para restarle importancia. A veces tienen argumentos válidos, pero muchas veces les cuesta aceptar que deben aprender algo que todavía no dominan y volver a sentirse principiantes.

Yo he seguido estudiando durante toda mi trayectoria. Inicialmente me formé como maestro y después fui ampliando mi formación en ámbitos como dirección comercial, publicidad, comercio electrónico, recursos humanos o gestión empresarial. Profesionalmente he pasado muchísimos años alrededor de la radio, la publicidad, el marketing y las ventas, y ahora dedico también mucho tiempo a comprender herramientas y sistemas que prácticamente no existían cuando empecé a trabajar. Creo que esa mezcla es muy poderosa: experiencia antigua con curiosidad nueva.

Con la inteligencia artificial, por ejemplo, no creo que una persona experimentada tenga que competir con un joven de veinte años por conocer cada herramienta que aparece. Tiene que comprender suficientemente bien la tecnología como para poder unirla con algo que ya posee y que es mucho más difícil de adquirir: criterio. La peor posición sería decir “esto ya no es para mí”. La segunda peor sería intentar aprenderlo todo.

Aprendeblog — Marco Aurelio Delgado: 7. ¿Crees que deberíamos aprender de manera diferente a los 40, 50 o 60 años? ¿Qué papel juegan la experiencia y la capacidad de seleccionar aquello que realmente merece la pena aprender?

Tomás Arriero. Sí, creo que deberíamos aprender de manera diferente, precisamente porque una de las ventajas de la experiencia es poder seleccionar mejor. A los veinte años tiene bastante sentido explorar mucho. Necesitamos descubrir nuestros propios intereses, equivocarnos y ampliar conocimiento. Con los años deberíamos saber qué nos interesa explorar, ya sea por utilidad o simplemente por deseo. El recurso escaso ya no suele ser solamente el conocimiento. Es el tiempo. Hoy tenemos acceso prácticamente ilimitado a cursos, libros, vídeos, pódcast, herramientas, expertos y contenidos de todo tipo. Por tanto, aprender bien no consiste en consumir más información, sino en seleccionar mejor.

Yo me preguntaría qué está cambiando realmente en mi profesión, qué conocimiento puede multiplicar aquello que ya sé y qué aprendizaje puede abrirme nuevas posibilidades. La experiencia podría servirnos para separar tendencias superficiales de transformaciones importantes. Por eso creo que madurar profesionalmente no debería llevarnos a aprender menos, sino a decidir qué deseamos aprender.

Aprendeblog — Marco Aurelio Delgado: 8. ¿Qué diferencia hay entre acumular experiencia y realmente aprender de la experiencia?

Tomás Arriero. Para mí, la diferencia está en la curiosidad con la que observas lo que te pasa y en tu intención de comprender no solo los resultados, sino también los procesos que te han llevado hasta ellos y las posibilidades que se abren a partir de cada experiencia.Puedes vivir una situación cien veces y no aprender nada nuevo si siempre la interpretas de la misma manera. Sin embargo, cuando te preguntas por qué ha sucedido, qué no habías visto, qué otras perspectivas existen o cómo podrías hacer las cosas de otra forma, empiezas a descubrir nuevas posibilidades.

Esto lo he comprobado muchas veces en mi trayectoria profesional. Puedes llevar treinta años trabajando en publicidad o radio y seguir descubriendo cosas nuevas sobre las personas, los clientes, los equipos y tu propia manera de trabajar. La experiencia te aporta conocimiento, pero es la curiosidad la que te permite seguir ampliándolo.

Aprendeblog — Marco Aurelio Delgado: 9. Para alguien con muchos años de trayectoria profesional que siente que necesita evolucionar o reinventarse, ¿cuál debería ser el primer paso?

Tomás Arriero. Creo que antes de apuntarse a un curso o empezar una nueva carrera debería hacer un inventario bastante honesto. ¿Qué sé hacer realmente bien? ¿Qué parte de mi conocimiento sigue teniendo valor? ¿Qué habilidades he desarrollado durante todos estos años que pueden trasladarse a otro contexto? ¿Qué ha cambiado alrededor de mí? ¿Y qué llevo demasiado tiempo evitando aprender?

Reinventarse no debería significar destruir todo lo anterior para empezar una vida distinta. Esa imagen puede resultar atractiva, pero pocas veces es necesaria. Normalmente la reinvención más inteligente consiste en combinar de una forma nueva capacidades que ya teníamos con conocimientos que todavía no tenemos. Una persona con veinte años vendiendo, por ejemplo, posee una enorme cantidad de conocimiento sobre personas, objeciones, negociación y toma de decisiones. Si aprende nuevas herramientas digitales o inteligencia artificial, no empieza desde cero: aumenta la capacidad de algo que ya sabía hacer. Por eso empezaría por identificar el siguiente hueco de aprendizaje, no por despreciar toda la trayectoria anterior.

Además, conviene empezar haciendo, no únicamente preparándose. Hay personas que convierten la formación en una forma elegante de posponer el cambio. Leen, estudian, hacen cursos, preparan planes... pero nunca se ponen realmente en una situación nueva. El aprendizaje necesita contacto con la realidad.

Aprendeblog — Marco Aurelio Delgado: 10. Y para terminar: ¿qué le dirías a una persona de 40, 50 o 60 años que quiere seguir aprendiendo y evolucionando, pero siente que puede estar demasiado atrapada en todo lo que ya sabe?

Tomás Arriero. Le diría que todo lo que sabe no es el problema. Es precisamente su punto de partida. El problema aparecería si utilizara todo ese conocimiento para demostrar que ya no necesita aprender. No creo demasiado en esa idea de que tenemos que convertirnos continuamente en una persona completamente nueva. Creo más en seguir ampliando la persona que ya somos.

A los cuarenta, cincuenta o sesenta años probablemente tenemos heridas, éxitos, errores, relaciones, conocimientos y experiencias que no teníamos a los veinte. Todo eso puede hacernos más rígidos o puede proporcionarnos una base extraordinaria para seguir creciendo. La diferencia está en nuestra actitud y curiosidad. Por eso me interesa tanto la humildad expansiva. Porque permite sostener dos ideas que a veces presentamos erróneamente como incompatibles: puedo sentirme orgulloso de lo que he conseguido y reconocer al mismo tiempo todo lo que me falta por aprender. Puedo tener experiencia y seguir preguntando; tener criterio y cambiar de opinión; enseñar a otras personas y continuar siendo aprendiz. No se trata de parecer más joven, sino de mantener la curiosidad y las ganas de seguir aprendiendo.

Aprendeblog — Marco Aurelio Delgado: 11. Añadiría una última pregunta: ¿qué deberíamos desaprender para poder seguir creciendo?

Tomás Arriero. Me parece interesante porque solemos hablar mucho de incorporar conocimientos y muy poco de revisar aquello que llevamos años haciendo. A veces el mayor salto profesional no aparece porque descubramos una herramienta nueva, sino porque abandonamos la idea de que dirigir consiste en tener todas las respuestas, que pedir ayuda demuestra debilidad, que un método que funcionó durante veinte años seguirá funcionando veinte años más o que cambiar de opinión significa haberse equivocado.

En determinados momentos de nuestra carrera, desaprender puede ser más difícil que aprender porque afecta directamente a nuestra identidad. Si llevo veinte años siendo reconocido por hacer algo de una determinada manera, cuestionar esa forma de trabajar también significa cuestionar una parte de quién creo que soy. No se trata de renunciar alegremente a la experiencia, sino de someterla de vez en cuando a revisión. La experiencia debería proporcionarnos raíces, pero nunca convertirse en una jaula.

Desde Aprendeblog queremos agradecer sinceramente a Tomás Arriero su generosidad y disposición para compartir su experiencia, sus reflexiones y su visión sobre el aprendizaje continuo. Sus respuestas nos invitan a mirar la experiencia no como un punto de llegada, sino como una base desde la que seguir manteniendo la curiosidad, incorporando nuevos conocimientos y estando abiertos a cambiar nuestra manera de pensar y de hacer.

Gracias, Tomás, por formar parte de esta conversación y por ayudarnos a continuar construyendo Aprendeblog — La comunidad del conocimiento.

Marco Aurelio Delgado – Fundador de Aprendeblog

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